Otro escándalo se cierne sobre soldados de Estados Unidos enviados a Afganistán. Y esque la revista alemana Der Spiegel reveló fotografías en las que algunos de ellos aparecen en fotografías posando junto al cadaver de un niño afgano presuntamente muerto dutante un ataque.

Según la publicación añemana, los militares levantaron la camiseta del pequeño para mostrar que no tenía bombas adheridas a su cuerpo. Tras hacerse la fotografía le lanzaron una granada al tiempo en que sus compañeros abrieron fuego. Cuando informaron sobre el incidente a sus superiores, los soldados afirmaron que este hijo de granjero les amenazó con la granada

Los soldados que aparecen en las fotografías fueron identificados como Jeremy Morlock y Andrew Holmes.

El Ejército estadounidense se ha apresurado a condenar las instantáneas en un comunicado emitido por el coronel Thomas Collins, en el que se disculpa por el sufrimiento que las imágenes hayan podido ocasionar.

"Las fotografías son repugnantes para nosotros como seres humanos y contrarias a las normas y valores del Ejército estadounidense", reconoce.

Según el comunicado, los presuntos autores de esta barbarie son un grupo de soldados acusado de varios asesinatos y cuyos consejos de guerra comenzarán este miércoles. En total son 12 los militares que serán juzgados. Entre ellos se encuentran los marines que aparecen posando junto a los cadáveres de los pequeños.